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Qué hacer en Casa Batlló

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Sobre Casa Batlló

En 1904, Gaudí recibió el encargo de reformar un edificio de viviendas corriente de la década de 1870 y, en 1906, ya lo había transformado casi por completo. La fachada brilla con discos de vidrio y cerámica, y los balcones parecen máscaras. Los barceloneses aún la llaman la Casa de los Huesos.

Dentro, la Planta Noble fluye en curvas, con un rincón de chimenea en forma de seta y puertas de roble moldeadas a la medida de la mano. El patio de luces está revestido de azulejos azules que se oscurecen hacia arriba, para que la luz natural se reparta por igual en todas las plantas. En la azotea, el lomo arqueado está cubierto de tejas que parecen escamas, y suele interpretarse como el dragón al que mató Sant Jordi.

Antes de ir

  • Entrada con hora: llega 10–15 minutos antes de tu franja
  • Control de seguridad en la entrada; lleva poco equipaje
  • Dos ascensores dan servicio a las plantas y la casa es accesible en silla de ruedas
  • A última hora de la mañana y a primera hora de la tarde es cuando hay más gente